Espacio Propio
Este nombre nace de la necesidad de poder habitar un espacio que se sienta como propio.
Un espacio tuyo y para ti, acogedor, cálido y sosegado. Un espacio semanal que te pertenece y que se crea gracias a ti, a que te lo brindas para poder tornar tu mirada hacia dentro, poniendo el foco en ti y escuchando tus necesidades.
De ahí «Un espacio propio», que es también un guiño al ensayo de Virginia Woolf «Un cuarto propio», donde hace alusión a esa búsqueda, necesidad y reclamo por tener un cuarto para una/o misma/o, donde poder escribir y desarrollarse intelectual- y personalmente.
